El "flechazo amoroso" no es casualidad. Una serie de sustancias segregadas por el organismo determinan cuándo una persona se siente irremediablemente atraída hacia otra.Para los científicos, es biológico: señales visuales, acústicas, olfativas y hormonales.
Para los psicólogos, una colisión inconsciente. ¡Es un flechazo! En instantes Cupido no solo alcanza al corazón, sino que también al cerebro.

